dijous, 28 d’octubre de 2010

Desde mi ventana

Estoy convencido que me adaptaría a la vida de un pequeño pueblo, pero me gusta la vida urbana. Vivir en la ciudad.
También me gusta vivir en pisos bajos, desde los que uno puede asomarse a la calle y ver lo que ocurre.
Muchos ya sabeis que frente a mi casa hay una iglesia. He visto un montón de salidas de misa, la alegría del arroz a los recién casados, la tristeza de un funeral y el estar bién puesto en la primera comunión. He conocido a los mendígos que se acercan por ahí y a las parejas que, por la noche, buscan esas escaleras para intentar reencontrar su relación.
Hace unos días, sobre las 11 de la noche, llega un hombre sin hogar. Se tumba junto a la puerta y duerme. Antes de acostarme, fumando el último cigarrillo del día al aire fresco de este Otoño cálido, desde la ventana, me hace pensar. En la exclusión social, en que eso de la igualdad de oportunidades no vale para todos y en que no acabamos de tener resuelto, ni mucho menos, el tema del "mundo feliz". Cuando salgo, por la mañana, hacia el trabajo, todavía está ahí.
Ahora mismo son las diez menos diez de la noche. Posiblemente aparecerá pronto.
Mientras tanto:

4 comentaris:

  1. Pequeño homenaje a la serie del blog del fotógrafo Paco Elvira (http://www.pacoelvira.com/). Aunque el vive en un piso alto...

    ResponElimina
  2. Sabes que me gusta cómo miras. También cómo lo cuentas con palabras. Magnífico pie de foto.

    ResponElimina
  3. La reflexión acompaña la foto y la mejora enormemente...

    ResponElimina
  4. Supongo que como casi todo en la sociedad que conocemos, la igualdad de oportunidades solo existe para aquellos que puedan 'comprarla'.

    Es el pie de foto más largo que he leído nunca pero muy acorde con la fotografía y el estado de ánimo que esta desprende.

    Saludos.

    ResponElimina