divendres, 20 de desembre de 2013

Tantas personas.


Toda esa gente con la que compartimos tanto tiempo, tantos esfuerzos, tanta vida...
Y de la que no sabemos nada. Absolutamente nada.
Tantos encuentros por hacer. Y todo pasa tan deprisa...





dilluns, 9 de desembre de 2013

Susana

No todas las historias son inventadas. Esta me la contó Juan. Coincidimos hace un par de meses en el Raval. Haciendo fotos. No nos conocíamos pero, ya se sabe. Surgen complicidades entre fotógrafos callejeros. Pasó un par de meses con Susana. Una chica de Bufalá. No se si cortó el o ella, pero creo que se aguantaban poco el uno al otro.
El cuento, más o menos, es este.

Tanta fiesta y tanta polla. Susana andaba borracha por el arcén de la C32. Ahí donde hay un túnel. Los coches pasaban veloces a su lado. Tenía su riesgo. Pero, ¿importaba algo?
Susana, bebida de miserias no imaginadas. Incapaz de realizar las reposiciones en el super. Peleada con la encargada de turno. Despedida. Humillada. Y condenada a la nada.
Desperdiciada la ESO. ¿Para que estudiar si el Jósua ganaba pasta en las casas? Tenía para las discos, para las faldas, el costo... Y se lo hacía bien. Deprisa, pero bien.
Y el profe, que no sacaba el ojo de las tetas. Que no cataría. Porque Susana era solo para los primera división.
Susana. La popular. Microfalda. Camiseta de reventar. Y la boca siempre abierta.
Triunfadora Susana.
Pero tras el súper, también le fue mal al Jósua.
- Pero durará poco. Es un bajón. Nada más.
Y el Jósua que pasa los días en la plaza con los colegas. Fumados.
Y la Susana que no la aceptan en el curso de peluquería y se apunta a algo de gerocultura.
Y el curso mola.
Y la Susana que tiene ganas de trabajar.
La llaman de un centro en donde cuidan a viejos que ya no recuerdan. Susana loca por aprender. Cada mañana, al entrar, desea hacerlo mejor. Le gusta lavar, cuidar, dar de comer a esos que ya no pueden.
Susana lleva una cruz tatuada en el cuello. Un aro en la nariz. La ven salir con su falda corta. Saltar las escaleras. Contenta.
Pero allí no confían.
- La chica tiene vocación. Pero no es adecuada.
Jósua no la espera demasiado. A ella. Si a su plata. Nunca le dice que la quiere. Tampoco está loco por ella. ¡El no se enamoró! Solo se dejó llevar.
- Vamos de fiesta. Con los colegas.
Ese teléfono olvidado. Lleno de mensajes de ligoteo. Susana no tiene ni idea de cual es su papel en la vida de Jósua.
El lunes la largan de la Resi. Una semana más. Disfruta como loca esos días. Se siente muy buena. Enamora a todos los enfermos.
Pero se tiene que marchar. Con su falda corta. Su tatuaje y los piercings.
Jósua ya está con otra. Que trabaja en Zara. Más seguro.
Ahora, Susana vive en una casa que ya no va a poder pagar.
Sale con las amigas y bebe todo lo que puede.
Anda por la C32.
El del Polo casi la atropella. Para a tiempo. La sube. Baja el asiento para que pueda dormir.
No tiene ni idea que va a hacer con la chica. Pero algo habrá que hacer. Es Juan.

Me gustan los "que fue de ellos" al final de las películas. Susana vive con sus padres. Está haciendo un curso puente para poder estudiar auxiliar de enfermería. Los fines de semana trabaja en un Pan's. Aunque le gusta salir y ponerse guapa, sabe que hay vida más allá de ser la chica más rompedora del barrio.
Juan trabaja en Unim. Se poco de el. Ni lo tengo en el FB. Debe tener entre 35 y 40. Vive solo. Dijo que Susana y él eran demasiado distintos. Pero, no se.



dilluns, 2 de desembre de 2013

Nuria y Gabriel

1.
Gabriel tiene 52 años. Es un viudo desgraciado y triste. Hace dos que su mujer murió en un accidente que el mismo provocó. Se durmió en la C 32. A el le costo un mes en la UCI, pero Sandra murió en el acto. Enrique, su hijo, no se lo perdonó nunca. Ni se hablan.
Gabriel esta solo y llora todas las noches. Carga con su antidepresivo y un ansiolítico. Asi y todo, mal duerme con pesadillas.

Nuria tiene 50. Peleando con esas faltas de regla que anuncian la menopausia. Y con el terror de que se le ensanchen las caderas y se ponga gorda. Nuria se divorció de Jorge. Tras 25 años de matrimonio. Ya le tocaba. Comprendió que a su esposo, solo le interesaba intentar ligar con jovencitas. Para sentirse no se sabe el que.
Nuria tiene terror a conocer otro hombre. No tuvo hijos. Posiblemente, por un problema de Jorge. Pero no hicieron nada.
Se siente tan culpable de haber dejado todos esos años malgastando su vida. Abandonada de amor.

Estos dias de fiestas navideñas, la cola del súper es mas larga. Nuria se entretiene whatsapeando con una amiga. Gabriel, justo detrás, esta cabreado por la espera.
No saben que, en unos instantes, su vida cambiará para siempre.

Y entra el mensaje: "Voy por ti". Y un teléfono que cae al suelo. Y Nuria en los brazos de Gabriel. Cerca del desmayo.
- ¿Se encuentra bien?
Y se echa a llorar. Ahí, en la cola del súper. La ayuda. Paga. La acompaña fuera.
- ¿Puedo hacer algo?
Y sigue llorando. Sin consuelo.
- Vamos a tomar un café.

(El no se que de Jorge, es la necesidad enfermiza de ser afirmado.
Solo, no sabe como vivir).

Un café largo. Cargado de confidencias. Te cuento mi vida. Cuentas la tuya. La conversación es sencilla. Esos encuentros entre dos personas en los que la intimidad fluye sin filtros. Un mucho de sentirse bien.
La acompaña a casa. Ya no hay lágrimas.
Hace un poco de frío de Diciembre. Pero se nota poco. Despiden en el portal. No hay besos. Son adultos. Hormonas controladas.
- Te llamo otro día.
- ¡Si! Y no te preocupes. No hará nada más.

(Pero comparten cuenta en el iTunes. Sabe donde está. Lleva demasiados días con el corazón pasado de vueltas. Con esa angustia en el estómago que le impide dormir. ¡Nuria!)

2.
- ¿Y porque no te olvidas de esta tía? Ama a quién está contigo.
- Ya, ya. Si. Claro.
Jorge da vueltas en la pequeña cocina. Fuma uno tras otro. Bebe el rosado del frigorífico.
Estaría mucho mejor si marchara de su cabeza. Tampoco tendría que ser tan difícil. Total. Ya ni se ven.
Pero la mierda del Facebook y el whatsapp hace que aparezca de vez en cuando. Su foto en la lista de amigos. Comentarios y me gustas. ¡Vale! Puede borrarla de todo eso.
Pero, si lo hace, la perderá para siempre.
- Pero, ¿no me contaste que ya terminó?
- Si, si. Pero ella no me tenía que haber dejado.
- Déjala hacer su vida.
Pero pensar en la felicidad de Nuria le deprime. Y con el "encuentra a mi iPhone" siempre sabe donde está.
Tanto rato en ese lugar que no es nuestra casa. ¿Con quién estará?
(Tiene que volver conmigo. Seguir como antes. Sin mi va a pasarlo mal)
Sale a la calle.
Sobre las 2 de la madrugada.
Conoce el destino.
En el auricular, una vieja canción de los 80.
Pasos poco dirigidos. Dando algún tumbo. Sirenas a lo lejos.
(Lo haré)

3.
Jorge resultó ser un imbécil. Tan colado iba que estampó el BMW ente Aribau y Córcega. Sin cinturón salió despedido por el parabrisas. La cabeza en el árbol y Jorge terminó. Tanto odio para nada. Se acabó.
Gabriel y Nuria casi no se enteran. Muy tímidos. Algunos abrazos y primeros besos. Sueños de una vida que todavía queda.