Entrades

Trashcan Sinatras. Ever the Optimist. (2026)

Ya con suficiente historia para echar la vista atrás y consolidar tendencias, creo que estoy muy britanizado. Desde un punto de vista musical y, posiblemente, también del otro. Siempre en terrenos de la antropología, claro. Poca cultura nos ofreció el franquismo a los adolescentes de los primeros setenta y tuvimos que ir a buscarla al otro lado de los Pirineos. Como tantas otras cosas. Y, centrándonos en la música popular, casi me quedo en Londres, alrededores y ¡Escocia! Cuanto bueno vino y viene de ese norte frio y árido. Un buen ejemplo son Los Trashcan Sinatras. Nacidos en la ola de los ochenta han mantenido un listón alto entregando trabajos siempre elegantes y personales. Es posible que su pop limpio y analógico no esté en la primera linea de la innovación, pero dudo que nunca lo hayan pretendido. Lo suyo es hacer canciones que, ahora despacio, ahora deprisa, nos emocionan y animan a repetir una y otra vez hasta gastar los surcos. No se lo pierdan. De lo mejorcito de este, más bi...

Emilia, Pardo y Bazán. Que ha sido de los planos que hicimos anoche cuando estábamos borrachos. (2026)

Tercer trabajo del quinteto que rinde homenaje a la que fue la primera mujer que tomó el cargo de la Presidencia de la Sección de literatura del Ateneo de Madrid y en 1916 fue nombrada catedrática de lenguas neolatinas. Son de Talavera de la Reina, pero creo que o bien residen, o bien pasan mucho tiempo, en la capital del Iberia (gran libro el de David Ucles). Digo eso porque si bien sus temas suenan a Malasaña y a Lavapiés, tienen un punto folk que les confiere originalidad. El suyo es un pop guitarrero, no le temen a rascar con púas duras, pero más cercano al pop donostiarra y, en algún momento a la rumba, que al power pop de, por ejemplo, Hinds. Las canciones, muy bien construidas, fluyen sin dificultad. Los textos (amores de jóvenes tardíos) están bien escritos. El disco se hace corto. Me ha gustado. S. Altimir https://youtu.be/CF4Z0xOx5vg?si=IFDHPJpuQ_H9Op--

Olivia Rodrigo. You seem tty sad for a girl so in love. (2026)

Poco podía imaginarme que escribiría una reseña como la que sigue. La mayoría de las ocasiones que he prestado atención a algún disco de pop mainstream norteamericano, he salido decepcionado y con la sensación de haber perdido tontamente el tiempo. Mucha tontería, en las letras y en la música, hay en esos lanzamientos que, a bombo y platillo, anuncian vidas ñoñas y aburguesadas de una falsa clase media al otro lado del atlántico. Y ya, si el subconjunto es de la “factoría Disney” más repelús me suele producir. De Olivia Rodrigo, se que viene de aquella “casa”, que ronda los 23 y que su primer disco (Sour, 2021), que escuche un par de veces, no me llamó suficientemente la atención y no me animó a escuchar el segundo (Guts, 2023). Es cierto que tras verla en un tinny desk concert de la NPR me quedé con la mosca tras la oreja: canta bien y sabe tocar con oficio la guitarra y el piano. Su paso por el Grec, que generó excelentes comentarios, y su divertimento con Robert Smith en el Pr...

Death Cab for Cutie. I Built You A Tover. (2026)

¿Cuántas estrellas conocemos que debutaron con una propuesta imaginativa y de excelencia, triunfaron, pero no han sabido mantener esa frescura inicial y su carrera ha sido más parecida al desarrollo de una franquicia que a un proyecto sólido y prospectivo? Son los peligros del debut exitoso. Por contra, otros grupos, que no llenarán estadios, ofrecen una carrera en progresión, con oficio, también identificable, pero labrada desde la honestidad y la creatividad. Es el caso de Death Cab for Cutie. Han pasado 28 años de su debut y cualquiera de sus once discos merece ser escuchado con atención. Han rozado el gran éxito -Plans (2005), Narrow Stairs (2008)-, pero sin dejarse caer, siguieron con su carrera sincera; eso sí, cada vez con mayor oficio. De los pocos grupos que consiguen que “tome nota” cuando me entero de que están en un nuevo proyecto.  El último, no decepciona. Mantiene ese punto emocional característico de la banda y el enganche de la voz de Ben Gibbard, que traslada...

Touch Girl Apple Blossom. Graceful. (2026)

No se si se puede decir que el power pop es música de melodías y estribillos con contundencia guitarrera. Posiblemente eso abarca mucho, pero como primera orientación puede valer. Tampoco se si un disco de debut, ha de estar grabado con ahorro de medios, pero tengo la sensación que suele ser lo habitual. Ya nadie fía. De lo que no me cabe mucha duda es que un músico escribe e interpreta para que le escuchen y escarbará bajo las piedras para hacerse un hueco entre la audiencia. Y si esto pasa por tomar el nombre de la conocida canción Indian Summer (1988) de Beat Happening, « Touch girl, apple blossom Just a boy playin' possum We'll come back for Indian Summer» no engañan y dan pistas de primera mano sobre de que va su propuesta. Porque, aunque el acceso a cualquier banda sea sencillo, alertar que uno existe es harto complicado y en un mundo de abundancia como el actual, saber levantar la mano para que te dediquen unos pocos segundos de atención, puede ser una ar...

Broken Social Scene. Remember the Humans. (2026)

BSC es el punto de reunión de un buen número de músicos indie del área de Toronto, en Canadá. Aunque Kerin Drew y Brendan Canning son el núcleo de la banda, por el grupo han desfilado más de 25 músicos en distintas formaciones de estudio y directos. Lanzaron su primer trabajo en 2001 y pararon con la pandemia hasta el disco que acaban de publicar. La complejidad y riqueza instrumental les podría englobar en el art rock, pero, también por la variedad de músicos, encajarían en postulados más clásicos, pero no menos interesantes y variados. Bajo los cortes del sugestivo título Remember The Humans encontraremos piezas que evocan diferentes enfoques del pop/rock que se hace en el siglo XXI; mestizo, pero alejado de los cánones blues del rock and roll. Posiblemente, al ser un disco tras un largo parón, una atmósfera de reencuentro recorre sus surcos y enlaza sin sorpresas con su trabajo anterior. Si te gusta la música trabajada con oficio y una cierta atemporalidad, no te va a defraudar. htt...

The Lemon Twigs. Look for your Mind. (2026)

Si apetece darse un paseo en la memoria del Rubber Soul, este es su disco. Porque las influencias de los Beatles de mediados los sesenta van más allá de eso y el disco suena a un auténtico homenaje. Y casi podríamos acabar aquí: el álbum padre es tan conocido que el que se anime con la escucha, sabrá lo que se va a encontrar. Pero la idea, sugerente, muy sugerente, es si ese sonido tiene atractivo 60 años después. Y, al menos en mi caso, que no escuche aquel disco hasta bien andados los setenta, pero que “casi” lo considero de lo mejor de los de Liverpool, si lo tiene. Diría más, los hermanos D’Addario entregan un LP estupendo, fresquísimo, alegre, con la combinación justa de melodías y ritmo; y ese sonido protopsicodélico que me encanta. No creo que superen por mucho la treintena, pero este es ya su sexto disco. Y han producido y colaborado con un numero considerable de músicos. Es lo que tiene empezar a tocar a los cinco años, tener talento y buen gusto. Aunque el símil beatle m...