Man/Woman/Chainsaw. Cannonball. (2026)
Con un nombre que hace referencia a las películas de terror de bajo presupuesto del último tercio del siglo XX, aparece el LP de presentación de la banda que puede inscribirse dentro de la corriente inglesa que arranca en el postpunk para orillear en el art-rock. Suficientemente heterogenea para incluir desde unos New Country Black Men a My New Band Believe o de Squid a The Last Dinner Party, solo «obliga» a unas normas básicas: libertad creativa, desconcierto en el oyente, mezcla de instrumentos clásicos con eléctricos, composición pop, guiños a la escena del teatro musical y al clasicismo europeo e interpretaciones virtuosas. Sea como sea, en lo que llevamos de siglo, estamos ante el género más interesante; siempre bajo mi opinión, no especialmente sesuda, pero si apasionada. El disco ofrece el coctel esperado. Alternan y se mezclan voces femeninas y masculinas, ambas muy cuidadas. Momentos de caos sonoro se abren a baladas bellísimas, himnos de estadio e incluso a, casi, incurs...