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Death Cab for Cutie. I Built You A Tover. (2026)

¿Cuántas estrellas conocemos que debutaron con una propuesta imaginativa y de excelencia, triunfaron, pero no han sabido mantener esa frescura inicial y su carrera ha sido más parecida al desarrollo de una franquicia que a un proyecto sólido y prospectivo? Son los peligros del debut exitoso. Por contra, otros grupos, que no llenarán estadios, ofrecen una carrera en progresión, con oficio, también identificable, pero labrada desde la honestidad y la creatividad. Es el caso de Death Cab for Cutie. Han pasado 28 años de su debut y cualquiera de sus once discos merece ser escuchado con atención. Han rozado el gran éxito -Plans (2005), Narrow Stairs (2008)-, pero sin dejarse caer, siguieron con su carrera sincera; eso sí, cada vez con mayor oficio. De los pocos grupos que consiguen que “tome nota” cuando me entero de que están en un nuevo proyecto.  El último, no decepciona. Mantiene ese punto emocional característico de la banda y el enganche de la voz de Ben Gibbard, que traslada...

Touch Girl Apple Blossom. Graceful. (2026)

No se si se puede decir que el power pop es música de melodías y estribillos con contundencia guitarrera. Posiblemente eso abarca mucho, pero como primera orientación puede valer. Tampoco se si un disco de debut, ha de estar grabado con ahorro de medios, pero tengo la sensación que suele ser lo habitual. Ya nadie fía. De lo que no me cabe mucha duda es que un músico escribe e interpreta para que le escuchen y escarbará bajo las piedras para hacerse un hueco entre la audiencia. Y si esto pasa por tomar el nombre de la conocida canción Indian Summer (1988) de Beat Happening, « Touch girl, apple blossom Just a boy playin' possum We'll come back for Indian Summer» no engañan y dan pistas de primera mano sobre de que va su propuesta. Porque, aunque el acceso a cualquier banda sea sencillo, alertar que uno existe es harto complicado y en un mundo de abundancia como el actual, saber levantar la mano para que te dediquen unos pocos segundos de atención, puede ser una ar...

Broken Social Scene. Remember the Humans. (2026)

BSC es el punto de reunión de un buen número de músicos indie del área de Toronto, en Canadá. Aunque Kerin Drew y Brendan Canning son el núcleo de la banda, por el grupo han desfilado más de 25 músicos en distintas formaciones de estudio y directos. Lanzaron su primer trabajo en 2001 y pararon con la pandemia hasta el disco que acaban de publicar. La complejidad y riqueza instrumental les podría englobar en el art rock, pero, también por la variedad de músicos, encajarían en postulados más clásicos, pero no menos interesantes y variados. Bajo los cortes del sugestivo título Remember The Humans encontraremos piezas que evocan diferentes enfoques del pop/rock que se hace en el siglo XXI; mestizo, pero alejado de los cánones blues del rock and roll. Posiblemente, al ser un disco tras un largo parón, una atmósfera de reencuentro recorre sus surcos y enlaza sin sorpresas con su trabajo anterior. Si te gusta la música trabajada con oficio y una cierta atemporalidad, no te va a defraudar. htt...

The Lemon Twigs. Look for your Mind. (2026)

Si apetece darse un paseo en la memoria del Rubber Soul, este es su disco. Porque las influencias de los Beatles de mediados los sesenta van más allá de eso y el disco suena a un auténtico homenaje. Y casi podríamos acabar aquí: el álbum padre es tan conocido que el que se anime con la escucha, sabrá lo que se va a encontrar. Pero la idea, sugerente, muy sugerente, es si ese sonido tiene atractivo 60 años después. Y, al menos en mi caso, que no escuche aquel disco hasta bien andados los setenta, pero que “casi” lo considero de lo mejor de los de Liverpool, si lo tiene. Diría más, los hermanos D’Addario entregan un LP estupendo, fresquísimo, alegre, con la combinación justa de melodías y ritmo; y ese sonido protopsicodélico que me encanta. No creo que superen por mucho la treintena, pero este es ya su sexto disco. Y han producido y colaborado con un numero considerable de músicos. Es lo que tiene empezar a tocar a los cinco años, tener talento y buen gusto. Aunque el símil beatle m...

Ed 0’Brien. Blue Morpho. (2026)

A la espera de ver si Radiohead va a seguir o no adelante, llega el disco de O’Brien, guitarrista principal y voz acompañante de la banda. Ya sabemos que es uno de los mejores guitarristas de la historia de la música popular (y, posiblemente, el más virtuoso en el manejo de pedaleras) y, adelanto, no va a decepcionar a sus seguidores. Solo deteniéndonos en este instrumentos tenemos mucho y de gran calidad. Pero, más allá, de eso, el disco tiene un buen número de intereses para quedarse como uno de los mejores del año y tutear a cualquier disco de los miembros de la banda de procedencia. El guitarrista, de 57 años,  lleva desde los 17 con Radiohead. Con una exigencia creativa que les ha llevado a ser, en mi opinión, la banda más talentosa de la historia. Mas de 35 años en una rueda de estudio/gira que les obligó a parar en 2018 y, a él, al borde de una depresión tras uno de los confinamientos por el COVID.  A pesar de la crisis de melancolía, no optó por los fármac...

Friko. Something Worth Waiting For. (2026)

  He tenido que esperar unas semanas antes de escribir sobre el segundo disco de Friko. Los de Chicago me dejaron con la boca abierta con su debut  Where We've Been, Where We Go from Here  del 2024. Y ese segundo disco era tan peligroso… David Mordoh, en su crónica, escribió sobre la posibilidad de que los logros de ese primer disco les fundiera la inspiración futura. Es cierto que los tres primeros temas del álbum, mas guitarreros y roqueros me han dejado, en las primeras escuchas, un sabor de cierta decepción. La evolución era esperable y deseada, pero más que sonar a nuevo me remite a un cierto indie primerizo. ¿Ya superado? Luego, a partir de Alice (4º tema), la cosa cambia y vuelven a los apuntes del disco de debut: ensoñación, temas cristalinos y pegadizos, romanticismo. Un álbum delicioso de poco más de 30 minutos (restando los tres primeros cortes). Al final quedo un poco desconcertado, sin saber hacia donde apuntan. El tema que cierra tampoco ayuda mucho.  P...

My New Band Believe. My New Band Believe. (2026)

Reconozco que estoy muy enganchado a este género que viene a llamarse art rock / pop de cámara. Nombre, posiblemente poco afortunado, que describe esa música que con una base pop/rock se nutre de la clásica contemporánea, el jazz y el folk, sin despreciar aportaciones del vodevil o del mismísimo punk. Desarrollado fundamentalmente en Gran Bretaña, uno de los grupos pioneros son (fueron) los Black Midi (2017-2024) Tras el parón de la banda, fue el guitarrista Geordie Greep el primero en lanzarse en solitario con el interesantísimo (y emotivo) The New Sound (2024). Ahora es el turno de Cameron Picton que acaba de publicar el primer LP de su proyecto My New Band Believe. Y es un gran disco. Acompañado por un puñado de músicos que van cambiando en los diferentes temas y, creo que sin una banda definida para los directos, el nexo con los antiguos Black Midi termina más allá de la vocación experimental y el cruce de estilos.  Deliciosamente acústico, muy derivado a estructuras de u...